MÁS HIPOTECAS Y MÁS BARATAS

  • MÁS HIPOTECAS Y MÁS BARATAS

El crédito para compra de una vivienda ha continuado fluyendo durante 2016 (como ya ocurriera en 2015 después de años de profundo declive del mercado hipotecario) y el coste de éste ha ido bajando de la mano de la pujanza del tipo de interés fijo. Al igual que el resto de indicadores relacionados con el sector inmobiliario, la concesión de préstamos se ha ido moderando con el paso de los meses tras un boyante 2015 e inicio de 2016. De los incrementos interanuales en el número de firmas de hipotecas en el entorno del 30% se han pasado a aumentos sostenidos y más equilibrados del 10%. Estos distantes porcentajes positivos responden en primer lugar a un rebote inicial desde niveles paupérrimos del mercado (sólo se sellaron 153.848 hipotecas en 2014) y, posteriormente, a un crecimiento normalizado en la contratación de préstamos. La mejoría de la economía en general y del empleo en particular estaría detrás de este despegue del crédito con el beneplácito de la banca, que durante un tiempo se mostró reacia a abrir el grifo de la financiación ahuyentando a los clientes con diferenciales superiores al 4%. El mercado hipotecario se ha dado la vuelta. Desde 2015 se postula como un mundo accesible si se tiene trabajo y atractivo para los prestatarios, con tipos de interés históricamente bajos tanto en productos a interés variable como fijos, que han seguido ganando cuota de mercado a paso de gigante en 2016. En estos momentos, puede contratarse una hipoteca variable con un diferencial incluso inferior al 1%. Pero lo más destacable es que hay ofertas de préstamos a un tipo fijo para toda la vida con un precio en el entorno del 2%, lo nunca visto. 2016 pasará a la historia como el año en el que el euríbor cotizó por primera vez en negativo: entró en números rojos en febrero (-0,008%) y ha acabado noviembre en el -0,074%. El panorama de bajos tipos de interés ha impulsado sobremanera la contratación de las hipotecas a plazo fijo. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes al pasado mes de septiembre, hasta el 30% de los nuevos préstamos que se firman van ligados a un coste fijo, por el 70% que va referenciado a un variable con el euríbor como principal termómetro de las cuotas mensuales a abonar. Hasta no hace mucho, la proporción era abrumadora (90%-95% por 10%-5%) a favor de las segundas. Los analistas aclaran que la banca, en un contexto en el que el precio del dinero está en el 0%, ha optado por hacer caja con productos complementarios adheridos a las hipotecas. Los prestatarios, a cambio de intereses muy bajos, deben contratar seguros, planes de pensiones, etc. como contraprestación. Esta situación parece que se prolongará, al menos, durante un año más después de que el BCE haya anunciado recientemente que prorroga hasta diciembre de 2017, incluso más allá si fuera necesario, la actual era de dinero a coste cero. (El Mundo. Suplemento Su Vivienda, Página 8. Media página)