LA REFORMA HIPOTECARIA. EL NOTARIO TENDRÁ MÁS PODER, PERO TAMBIÉN MAYOR RESPONSABILIDAD

  • LA REFORMA HIPOTECARIA. EL NOTARIO TENDRÁ MÁS PODER, PERO TAMBIÉN MAYOR RESPONSABILIDAD

El Ejecutivo se ha propuesto poner al notario en el centro de la reforma hipotecaria para convertirle en un garante de la transparencia del proceso que ayude a prevenir nuevas oleadas de litigios entre clientes y bancos. Según consta en el borrador de la reforma hipotecaria, junto con sus nuevas funciones, los notarios deberán afrontar el peso de un nuevo régimen sancionador. Desde el Consejo General del Notariado celebran el espíritu de la norma que el Ejecutivo está negociando con el resto de grupos políticos pues el propio colectivo se había propuesto para tener un mayor papel en la nueva fase precontractual. El texto del anteproyecto recoge que las entidades financieras deberán facilitar toda la información referente a la hipoteca, incluyendo una oferta vinculante, una ficha de advertencia con las cláusulas más relevantes o proyecciones de las cuotas que pagará, al menos siete días antes de la fecha de la firma. En este periodo, el particular podrá acudir al notario que elija, y al que la entidad deberá remitir también toda la documentación, para “recibir asesoramiento personalizado y gratuito”. Más allá, “el notario deberá informar expresamente” al prestatario sobre todas las cláusulas específicas recogidas en el dossier facilitado por el banco “de manera individualizada y con referencia expresa a cada una, sin que sea suficiente una afirmación genérica”. El notario deberá levantar un acta con los pormenores del encuentro en la que también de fe de que toda la documentación se entregó con antelación suficiente al cliente. Este, por su parte, deberá confirmarlo de forma manuscrita manifestando también de su puño y letra que “comprende y acepta su contenido”. Si el particular no visita antes al notario, el acta se levantará el día de la firma del contrato. La existencia de este documento, en todo caso, se considerará prueba “material” de que se ha cumplido con las exigencias de transparencia. El acta no tendrá coste arancelario y quedará incorporada a la escritura pública. Tras esta labor de asesoría previa, el notario ejercerá un segundo papel determinante: la detección de condiciones irregulares, garantizando que no autorizará aquellos contratos que incluyan cláusulas contrarias a la ley o que hayan sido “declaradas nulas por abusivas en sentencia del Tribunal Supremo con valor de jurisprudencia o por sentencia firme inscrita en el Registro de Condiciones Generales de la Contratación”. Mientras que la mención explícita al Supremo es nueva, el registro de cláusulas abusivas es un viejo conocido de los notarios cuyo principal problema es la falta de accesibilidad y actualización, lo que viene complicando al colectivo la detección anticipada de condiciones abusivas. Las esperanzas están puestas en que la reforma hipotecaria ayude a modernizar este registro. Finalmente, como contrapartida a este mayor poder, la reforma hipotecaria recoge una modificación del régimen sancionador de los notarios. En concreto, se introduce una nueva infracción muy grave por incumplir el periodo de información precontractual obligatorio previo a la autorización de la hipoteca. Una penalización que se equipara a conductas delictivas o irregularidades relacionadas con blanqueo de capitales, la percepción de aranceles indebidos, o el mal uso de la firma electrónica de un tercero, por ejemplo. (Cinco Días. Página 23)