DEVOLVER LAS CLÁUSULAS SUELO OBLIGA A REVISAR LA DECLARACIÓN DEL IRPF

  • DEVOLVER LAS CLÁUSULAS SUELO OBLIGA A REVISAR LA DECLARACIÓN DEL IRPF

La banca está pendiente de saber cuánto dinero tendrá que devolver a sus clientes por lo cobrado mediante cláusulas suelo abusivas en las hipotecas. Independientemente de dónde fije la Justicia la retroactividad de la medida, y por tanto esa cuantía final, el proceso de indemnización a los hipotecados tendrá implicaciones fiscales. Por ejemplo, aquellos beneficiados por esta devolución y que en su día usaron la deducción por inversión en vivienda habitual en el IRPF, deberán revisar su declaración de la Renta de esos años, pues pudieron reducir su factura fiscal gracias precisamente a la cuota hipotecaria pagada en ese momento. Algunas sentencias judiciales ya han obligado a algunos bancos no solo a eliminar las cláusulas suelo a los demandantes, también a resarcirles por lo cobrado irregularmente por esa vía. Los clientes que recuperen ese dinero en concepto de indemnización y no hubiesen recurrido a la deducción por vivienda habitual no tendrán que tributar por esas cantidades como rendimiento o ganancia patrimonial. Además, la Agencia Tributaria ha recomendado a las entidades afectadas por esos primeros casos de compensaciones que reintegren esos intereses no mediante una transferencia al cliente, sino reduciendo esas cantidades de las cuotas. El problema, según fuentes jurídicas consultadas, es cuando el hipotecado se dedujo la cuota. En ese caso, deberá revisar su declaración del IRPF de los años en que aplicó la reducción y presentar declaración complementaria para devolver el dinero que se descontó. Cabe recordar que los plazos de prescripción de Hacienda limitan a cuatro años esa revisión. Hay otros casos en que la devolución de los intereses de las cláusulas suelo exigirá a los hipotecados responder ante el Fisco. Si la devolución incluye un interés de demora por parte del banco, el cliente tiene que declarar esa cuantía adicional como ganancia patrimonial, de forma que tributará a un tipo de entre el 19% y el 45%, en función de la base imponible, más el tramo autonómico del IRPF. (ABC. Página 38. 2 columnas)